El camello en el desierto: el transporte más lento y más memorable
Pasear en camello por el desierto es una de las formas más antiguas de moverse sobre la Tierra. El ritmo es completamente diferente a cualquier otro transporte: el balanceo lento del animal, el calor seco del sol y la inmensidad de la arena crean una sensación de escala y lentitud que el mundo moderno no suele ofrecer. No es cómodo. El lomo del camello es duro, la postura es incómoda y el calor en el desierto en verano es extremo. Pero ver el horizonte de arena desde esa altura, al paso del animal, tiene algo que ningún vehículo motorizado puede dar.
Dónde montar en camello
- Marruecos (Merzouga, Erg Chebbi): la opción más accesible desde España. Las dunas de Erg Chebbi son las más espectaculares del Sáhara marroquí. Los tours de 1-2 horas al atardecer con pernoctada en jaima beduina son el formato estándar. Desde Marrakech: 9 horas en coche o vuelo a Errachidia.
- Petra (Jordania): camellos en el acceso a la ciudad nabatea. La versión más cargada de historia.
- Wadi Rum (Jordania): el desierto de arena roja con formaciones de arenisca. Los beduinos ofrecen paseos de varias horas.
- Desierto de Wadi Rum di Rum está en la misma ruta.
- Egipto: combinable con las pirámides de Giza. El desierto del Sahara occidental tiene una escala diferente.
Mi experiencia
TBD — historia personal por añadir.