En 2009 empecé a escribir las cosas que quería vivir antes de morir. Lo que empezó como una lista personal de 50 ideas fue creciendo con aportaciones de amigos, otras listas de todo el mundo y mucha imaginación propia. Hoy son 300 imprescindibles: aventuras al límite, viajes que cambian la perspectiva, retos absurdos y momentos que simplemente hay que vivir.

Los que tienen enlace ya están hechos — con su historia, sus fotos y todo lo que aprendí en el proceso. Los que no, siguen en la lista de pendientes.