La graduación: el ritual de paso de la universidad

La ceremonia de graduación universitaria —el birrete, la toga, el diploma entregado en mano— es el cierre formal de un ciclo que empezó con la matriculación. No es solo el título: es la confirmación pública de que algo que empezaste hace cuatro (o más) años ha llegado a su fin. La mayoría de universidades españolas organizan ceremonias de graduación por facultad, con entrega de diplomas y fotografía oficial.

Lo que hace especial la graduación no es el acto en sí sino el contexto que lo rodea: la gente con la que compartes el momento, las fotos colectivas, la cena de después. Es uno de los pocos rituales modernos que tienen un peso real de transición vital.

Mi experiencia: el clan C-Way

Empecé la carrera en Lleida el 9 de septiembre de 2009, en Ingeniería Técnica en Informática de Sistemas. Primer shock: hasta entonces había estudiado en el mismo centro desde los 3 años.

En esos tres años conocí a Dani, Santi, Cloti, José, Ignasi, Ricard, Raül y muchos más. Formamos un clan para la primera LAN party a la que fuimos en Mollerusa — the C-Way. Fue allí donde participé en un torneo de Wii Tennis. Y gané.

Con ir a cada LAN party que podíamos no era suficiente, así que para no dejar ninguna duda de que estudiábamos informática decidimos que nuestro viaje de fin de curso fuera a la Gamescom de Colonia. Fue exactamente lo que esperábamos y más.

Aprendí a plantear los problemas de forma diferente a lo que estaba acostumbrado y eso me ha servido para afrontar muchos retos después. Estoy orgulloso de poder decir que me gradué.