Ser capitán de barco: la responsabilidad de llevar el timón

Ser capitán de barco —incluso de una pequeña embarcación en una bahía— tiene una dimensión diferente a viajar como pasajero. El capitán decide la ruta, lee el viento y las corrientes, gestiona la seguridad a bordo, decide cuándo fondear y cuándo zarpar. Es responsabilidad concreta sobre un espacio en el agua, con todo lo que ello implica.

No hace falta un barco propio ni una travesía oceánica: una semana de charter con titulación náutica mínima ya da la experiencia completa de tomar decisiones de navegación real.

Cómo convertirse en capitán (con licencia)

  • PNB (Patrón de Navegación Básica): el primer nivel náutico en España. Permite navegar hasta 5 millas de la costa durante el día. Curso de 2-3 fines de semana + examen teórico y práctico. Precio: 350-500€ según escuela.
  • PER (Patrón de Embarcaciones de Recreo): hasta 12 millas, barcos hasta 15 metros. El título más útil para charter. Añade navegación nocturna al temario.
  • Charter sin titulación: en algunos países (Croacia, Grecia, Turquía) se puede alquilar una embarcación pequeña sin licencia para uso en zonas acotadas. La empresa proporciona formación básica.
  • Barco de vela vs motor: la vela tiene más romanticismo y más complejidad técnica. El motor es más accesible para empezar. El Mediterráneo en verano es ideal para ambas.

Mi experiencia

TBD — historia personal por añadir.