La tortada de cumpleaños: la humillación cariñosa
La tortada de cumpleaños —recibir la cara hundida en la tarta por parte del grupo— es una tradición de determinados círculos sociales. El protocolo varía: puede ser suave (solo la frente) o total (hundimiento completo hasta las orejas). En la versión española más activa, el pastel se empuja por la espalda en el momento exacto en que el cumpleañero está a punto de soplar las velas. La víctima siempre sabe que va a pasar. Aun así le pilla por sorpresa.
Es una de esas tradiciones que se hereda del grupo: si en el tuyo se hace, te toca a ti cuando llega el año. Si no se hace, nadie la impone. El contrato social es implícito.
El video del momento suele durar más que la propia tarta. Hay algo en la combinación de la anticipación del grupo, la cara del cumpleañero y el impacto que produce un vídeo que se ve con la misma gracia cada vez.
Mi experiencia
TBD — historia personal por añadir.