WaterWorld, Lloret de Mar
Si creciste en Cataluña en los 90, no hace falta que te explique qué es WaterWorld: el anuncio sonaba en todas las teles cada verano y el parque acuático de Lloret de Mar era el plan soñado de cualquier final de curso. Abierto en 1985, es uno de los parques acuáticos más veteranos y grandes de la Costa Brava, y de alguna manera se me había escapado durante tres décadas: todo el mundo había ido menos yo. De ahí que acabara en esta lista.
El parque
WaterWorld ha ido creciendo con los años y hoy mezcla los clásicos de siempre — los kamikazes, la Water Mountain, las pistas blandas de carreras — con atracciones modernas de las que no existían cuando el anuncio sonaba en la tele: toboganes de embudo, rampas casi verticales y una zona nueva de toboganes gigantes que es la que sale en la foto. También tiene piscina de olas, río lento y zonas de hamacas entre pinos para las horas de tregua.
Consejos
- Ve a principio de temporada (mayo-junio): entradas más baratas, agua ya apetecible y colas inexistentes. Repetir tobogán sin esperar cambia el día por completo.
- Compra la entrada online: siempre hay descuento respecto a taquilla.
- Escarpines o chanclas que se sujeten: el suelo quema en pleno verano.
- Está a una hora de Barcelona: se hace perfectamente como excursión de un día.
Mi experiencia
Lo hicimos en mayo de 2026, en plan cuadrilla: nueve amigos ya bien entrados en la treintena comportándonos exactamente igual que un grupo de críos de final de curso. Fuimos justo en la apertura de temporada y fue un acierto total: el parque medio vacío, sin colas, encadenando toboganes sin descanso.
Lo mejor: comprobar que los kamikazes siguen imponiendo el mismo respeto a los 35 que a los 12, y las carreras en las pistas blandas, que acabaron con clasificación oficiosa y revancha inmediata. Un imprescindible que llevaba 30 años pendiente y que cayó en el mejor momento posible: con la misma pandilla de siempre y ninguna prisa.